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Diciembre 2015
Diócesis de Salto llama a la solidaridad para con los hermanos desplazados por inundaciones

Diócesis de Salto llama a la solidaridad para con los hermanos desplazados por inundaciones

Pide minimizar gastos por fin de año y propone distintas formas de colaboración La Pastoral Social de la Diócesis de Salto exhorta a las comunidades a minimizar los gastos en las fiestas de fin de año y compartir los recursos disponibles con los hermanos evacuados. Sábanas, pañales de niños y colchones son los artículos más necesarios aunque en Artigas las familias afectadas han perdido todas sus pertenencias por lo que se hace imperativa la ayuda para esas zonas. Según da cuenta la Pastoral Social, los evacuados de Salto y Paysandú podrían volver a sus casas entre el 4 y el 5 de enero pero la mayoría logró sacar sus pertenencias. Sin embargo, en Artigas , el nivel del agua ya ha bajado pero al ser tan repentina la subida (alcanzando los 15 metros por la enchorrada del Cuareim) los afectados han perdido todo. En una carta que el Vicario Pastoral de la Diócesis, P. José García, hizo llegar a las comunidades insta a las “familias y comunidades a hacer un esfuerzo y compartir un poco más de nuestros bienes e invitar a otros: compañeros de trabajos, vecinos, etc. para que hagan lo mismo”. “Creo que el Señor, en estas fiestas, nos convoca a minimizar un poco nuestros gastos de ´festejar´ para compartir lo que tenemos con los necesitados”, subrayó.. Las donaciones se pueden hacer llegar por estas vías: – al Obispado de Salto (25 de Agosto 71) hasta el 5 de enero – directamente a la Parroquia de Artigas Garzón 562 – tel. 4772 2244. P. Miguel Gutiérrez. – también pueden comunicarse por teléfono 099 071 093 para ver otras formas. – en efectivo Caja de Ahorros en pesos uruguayos en el Banco República Salto nro. 044-000211-1 y avisando a este mail o el teléfono celular o al del Obispado 4733 2574 que hicieron el deposito indicando fecha el importe. – Además se pueden utilizar las otras formas y medios que se indican desde los Comité de Emergencia para recibir ayudas. (Publicado en Noticeu)

C. Daniel  Sturla:   Mensaje  de  Navidad

C. Daniel Sturla: Mensaje de Navidad

En su mensaje para la Navidad, el Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla, augura que en este Año Santo de la Misericordia, todos puedan experimentar el “beso y el abrazo de Dios, que quiere venir a nuestro encuentro para perdonarnos, rescatarnos, salvarnos, sacarnos de tantas situaciones de dolor, de angustia, de pecado”. En su Mensaje, presentado en video, el Cardenal Sturla hace extensivo su saludo a todos: “a los que se encuentran con la familia reunida, a los que estarán extrañando a un ser querido que ya no está, a los que están solos, a los que viven situaciones de dolor y de angustia, a los que están privados de libertad, a los enfermos…”. Al concluir su mensaje, el Arzobispo reitera su deseo de que todos puedan sentir y experimentar el cariño y la ternura de Dios, y que puedan vivir, “desde la situación en que cada uno se encuentra” una feliz navidad plena de paz y alegría y llena de Dios.

MENSAJE  de  NAVIDAD:  P. Bernardo  Godbarsen (Párroco)

MENSAJE de NAVIDAD: P. Bernardo Godbarsen (Párroco)

MENSAJE de NAVIDAD Queridos hermanos y hermanas: ¡La comunidad parroquial, el barrio, la ciudad, el país entero, están de fiesta! Es Navidad. ricos y pobres, cristianos y gente de otras religiones y hasta gente atea, están de fiesta. Niños que admiran los adornos navideños en los shopping centers, jóvenes y adolescentes que juegan con cohetes; ancianos que se preguntan si ésta será su última Navidad. ¡Todos están de fiesta! Pero que contraste de sentimientos en cada una de las personas que hoy festejan Navidad. Para cuántos aquel niño que nació en Belén es un personaje remoto, difuso, perdido en el tiempo, el gran ausente de la fiesta. Como cristianos no nos pongamos pesimistas. Hoy es casi un pecado estar tristes. Más en caso de ustedes que han comenzado la fiesta junto al gran homenajeado de estos días: El Niño Jesús. Dios debe sentirse apenado por los que no conocen, ignoran o están indiferentes frente a su Hijo que nació en Belén, pero como es Dios, vuelca sobre todos su amor y su misericordia de Padre. Desde toda la eternidad Dios nos ama; pero desde que el hombre se alejó de Él, Dios fue armando su estrategia para hacerle ver cuan desdichado se es lejos de la casa del Padre y cuán inmensa es la felicidad que dejó de lado. ¡Cómo no vamos a festejar y a estar alegres en este Año Jubilar de la Misericordia! Dios inicia una nueva etapa con nosotros. Dios se hizo y se hace niño, porque sabe que el hombre experimenta una fuerte emoción de ternura delante de un niño recién nacido. ¡Dejémonos atrapar por el amor de Dios! Sintamos, hermanos y hermanas ternura por un Dios que se hizo niño débil e indefenso, que quiso experimentar la pobreza y el dolor, el cansancio y la traición y hasta la muerte para demostrarnos su amor. ¡Dejémonos amar por este Dios de ternura, de compasión y de misericordia, entonces será Navidad en nuestra vida! ¡Alégrense y festejen hermanos y hermanas porque es Navidad, porque nos ha nacido un Salvador, Jesucristo, el Señor! Una Feliz Navidad y toda la bendición de Dios para el Año Nuevo les deseo, también en nombre de la comunidad parroquial y palotina. P. Bernardo

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Compartimos el Boletín del CELAM, como siempre con noticias e información de la Iglesia de América Latina y del Caribe.

El Papa recuerda que lo que más le gusta a Dios es perdonar y ser misericordioso

El Papa recuerda que lo que más le gusta a Dios es perdonar y ser misericordioso

Texto completo de la catequesis del Papa en la audiencia del miércoles 9 de diciembre Queridos hermanos y hermanas, buenos días. Ayer abrí aquí, en la Basílica de San Pedro, la Puerta Santa del Jubileo de la Misericordia, después de haberla abierta ya en la catedral de Bangui, en Centroáfrica. Hoy quisiera reflexionar con vosotros el significado de este Año Santo, respondiendo a la pregunta: ¿por qué un Jubileo de la Misericordia? ¿Qué significa esto? La Iglesia necesita este momento extraordinario. No digo que es bueno para la Iglesia este momento extraordinario. No no. La Iglesia necesita este momento extraordinario. En nuestra época de profundos cambios, la Iglesia está llamada a ofrecer su contribución peculiar, haciendo visibles los signos de la presencia y de la cercanía de Dios. Y el Jubileo es un tiempo favorable para todos nosotros, porque contemplando la Divina Misericordia, que supera todo límite humano y resplandece sobre la oscuridad del pecado, podemos convertirnos en testigos más convincentes y eficaces. Dirigir la mirada a Dios, Padre misericordioso, y a los hermanos necesitados de misericordia, significa poner la atención en el contenido esencial del Evangelio: Jesús, la Misericordia hecha carne, que hace visible a nuestros ojos el gran misterio del Amor trinitario de Dios. Celebrar el Jubileo de la Misericordia equivale a poner de nuevo en el centro de nuestra vida personal y de nuestras comunidades, lo específico de la fe cristiana. Es decir, Jesucristo, el Dios misericordioso. Un Año Santo, por tanto, para vivir la misericordia. Sí, queridos hermanos y hermanas, este Año Santo se nos ha ofrecido para experimentar en nuestra vida el toque dulce y suave del perdón de Dios, su presencia junto a nosotros y su cercanía sobre todo en los momentos de mayor necesidad. Este Jubileo, de hecho, es un momento privilegiado para que la Iglesia aprenda a elegir únicamente “lo que a Dios le gusta más”. Y, ¿qué es lo que “a Dios le gusta más”? Perdonar a sus hijos, tener misericordia de ellos, para que puedan a su vez perdonar a sus hermanos, resplandeciendo como antorchas de la misericordia de Dios en el mundo. Esto es lo que más le gusta a Dios. San Ambrosio en un libro de teología que escribió sobre Adán, toma la historia de la creación del mundo y dice que Dios, cada día después de haber hecho una cosa, la luna, el sol, los animales… La Biblia dice que Dios vio que era bueno. Pero cuando ha hecho al hombre y a la mujer, la Biblia dice que y vio que esto era muy bueno. Y san Ambrosio se pregunta ‘¿pero por qué dice dice muy bueno? ¿por qué está tan contento Dios después de la creación del hombre y la mujer?’. Porque finalmente tenía a alguno para perdonar. Es bonito, ¿eh? La alegría de Dios es perdonar. El ser de Dios es misericordia. Por eso en este año debemos abrir el corazón para que esta amor, esta alegría de Dios nos llene a todos de esta misericordia. El Jubileo será un “tiempo favorable” para la Iglesia si aprendemos a elegir “lo que a Dios le gusta más”, sin ceder a la tentación de pensar que hay otra cosa que es más importante o prioritario. Nada es más importante que elegir “lo que a Dios le gusta más”, es decir, su misericordia, su amor, su ternura, su abrazo, sus caricias. También la necesaria obra de renovación de las instituciones y de las estructuras de la Iglesia es un medio que debe conducirnos a hacer la experiencia viva y vivificante de la misericordia de Dios que, sola, puede garantizar a la Iglesia ser esa ciudad puesta sobre un monte que no puede permanecer escondida (cfr Mt 5,14). Solamente brilla una Iglesia misericordiosa. Si tuviéramos, aunque fuera solo por un momento, que olvidar que la misericordia es “lo que a Dios le gusta más”, cualquier esfuerzo nuestro sería en vano, porque nos haríamos esclavos de nuestras instituciones y de nuestras estructuras, por muy renovadas que puedan ser. Pero siempre seremos esclavos. “Sentir fuerte en nosotros la alegría de haber sido encontrados por Jesús, que como Buen Pastor ha venido a buscarnos porque estábamos perdidos” (Homilía en las Primeras Víspera del Domingo de la Divina Misericordia, 11 de abril de 2015): este es el objetivo que la Iglesia se pone en este Año Santo. Así reforzaremos en nosotros la certeza de que la misericordia puede contribuir realmente en la edificación de un mundo más humano. Especialmente en estos nuestros tiempos, en los que el perdón es un huésped raro en los ámbitos de la vida humana, el reclamo a la misericordia se hace más urgente, y esto en cada lugar: en la sociedad, en las instituciones, en el trabajo y también en la familia. Ciertamente, alguno podría objetar: “Pero, padre, la Iglesia, en este Año, ¿no debería hacer algo más? Es justo contemplar la misericordia de Dios, ¡pero hay muchas necesidades urgentes!”. Es verdad, hay mucho que hacer, y yo soy el primero que no se cansa de recordarlo. Pero es necesario tener en cuenta, en la raíz de la falta de la misericordia, está siempre el amor propio. En el mundo, esto toma la forma de la búsqueda exclusiva de los propios intereses, de placeres y honores unidos al querer acumular riquezas, mientras que en el vida de los cristianos se disfraza a menudo de hipocresía y mundanidad. Todas estas cosas son contrarias a la misericordia. Los lemas del amor propio, que hacen extranjera a la misericordia en el mundo, son tantos que a menudo no somos ni siquiera capaces de reconocerles como límites y como pecado. Es por esto que es necesario reconocerse pecadores, para reforzar en nosotros la certeza de la misericordia divina. ‘Señor yo soy un pecador, Señor yo soy una pecadora, ven con tu misericordia’. Y esta es una oración bellísima, es una oración fácil para decir todos los días. ‘Señor yo soy un pecador, Señor soy una pecadora, ven con tu misericordia’. Queridos hermanos y hermanas, deseo que este Año Santo, cada uno de nosotros experimente la misericordia de Dios, para ser testigos de “lo que a Él le gusta más”. ¿Es de ingenuos creer que esto pueda cambiar el mundo? Sí, humanamente hablado es de locos, pero “la locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres, y la debilidad de Dios es más fuerte que la fortaleza de los hombres“ (1 Cor 1, 25). Gracias. Fuente: http://www.zenit.org/es/articles/texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-en-la-audiencia-del-miercoles-9-de-diciembre

Papa Francisco: la convivencia entre riqueza pobreza es un escándalo

Papa Francisco: la convivencia entre riqueza pobreza es un escándalo

Publicado el 12 dic. 2015 África es bella, a pesar del escándalo de la convivencia entre riqueza y pobreza, vergüenza para la humanidad en todo el mundo. En su audiencia general el Papa Francisco recordó su viaje a Kenia, Uganda y República Centroafricana. Kenia representa «el desafío global de nuestra época: tutelar la creación y reformar el modelo de desarrollo para que sea justo, inclusivo y sostenible». Después de hacer memoria de la trágica muerte el 2 de abril de los jóvenes en la Universidad de Garissa, barbaramente asesinados solo por ser cristianos, recordó Uganda y los 50 años de canonización de los mártires: testigos de fidelidad al Evangelio, que hoy encuentra su expresión en los catequistas, en la caridad de tanta ...

LAMENTABLE   DECESO:  Carlos  Kalfaian

LAMENTABLE DECESO: Carlos Kalfaian

:Compartimos con ustedes el siguiente comunicado del Colegio Pallotti. Acompañamos a las tres comunidades educativas en las que participó y a los familiares y amigos del Prof. Carlos Kalfaian

NOTICELAM

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Edición Nro. 105 del Boletín del CELAM con noticias de la Iglesia de Latinoamérica y del Caribe.

Noviembre 2015
PAPA   FRANCISCO  EN  ÁFRICA

PAPA FRANCISCO EN ÁFRICA

(RV).- En su primer acto público en tierra africana, concretamente en Nairobi, capital de Kenia, el Papa Francisco, tras el discurso de bienvenida del presidente de esta nación, dirigió su primera alocución en el encuentro que se celebró en el jardín de la residencia presidencial con las autoridades civiles y el cuerpo diplomático. El Obispo de Roma destacó tres temas principales, a saber: que Kenia es un país de jóvenes (de hecho constituyen el 60% de la población); la cuestión ecológica con sus implicaciones en la relación existente entre el ser humano y la naturaleza y la situación social, en la que también se encuentra el terrorismo. El Santo Padre comenzó sus palabras agradeciendo la afectuosa bienvenida que le ofrecieron en su primera visita a África. “Kenia – dijo el Papa – es una nación joven y vibrante, una sociedad de gran diversidad, que desempeña un papel significativo en la región”. Tras destacar que su experiencia de dar forma a una democracia es compartida por otras naciones africanas, el Pontífice manifestó su deseo de encontrarse en estos días con muchos de los jóvenes que componen el país y que – dijo – “son la riqueza más valiosa de una nación”, por lo que protegerlos, invertir en ellos y tenderles una mano es la mejor manera de garantizarles un futuro digno. Refiriéndose a esta nación tan bendecida con inmensa belleza y abundantes recursos naturales el Papa aludió a la grave crisis ambiental que afronta nuestro mundo y que exige cada vez más una mayor sensibilidad por la relación entre los seres humanos y la naturaleza. De ahí que destacara la responsabilidad de transmitir a las generaciones futuras la belleza de la naturaleza en su integridad, y la obligación de administrar adecuadamente los dones recibidos. Y no dudó en afirmar que estos valores están profundamente arraigados en el alma africana por lo que, a su vez, deben inspirar los esfuerzos de los líderes nacionales para promover modelos responsables de desarrollo económico. Francisco reafirmó cuanto él mismo ha escrito en su encíclica sobre el cuidado de la casa común acerca de la relación que existe entre la protección de la naturaleza y la construcción de un orden social justo y equitativo. Y les dijo que en la medida en que en las sociedades se experimentan divisiones (étnicas, religiosas o económicas) los hombres y las mujeres de buena voluntad están llamados a trabajar por la reconciliación y la paz, el perdón y la sanación. Por esta razón afirmó que la experiencia demuestra que la violencia, los conflictos y el terrorismo que se alimenta del miedo, la desconfianza y la desesperación nacen de la pobreza y la frustración. Tras recordar que el Evangelio nos dice que aquellos a quienes mucho se les ha dado, mucho se le exigirá, el Santo Padre Francisco animó a esta nación a trabajar con integridad y transparencia por el bien común, y fomentar un espíritu de solidaridad en todos los ámbitos de la sociedad. Y los exhortó a preocuparse verdaderamente por las necesidades de los pobres, las aspiraciones de los jóvenes y una justa distribución de los recursos naturales y humanos con que el Creador ha bendecido a su país, asegurándoles el compromiso constante de la comunidad católica, a través de sus obras educativas y caritativas, por ofrecer su contribución específica en estas áreas. (María Fernanda Bernasconi - RV).

NOTICELAM    103

NOTICELAM 103

Edición 103 del Boletín informativo del Celam con las noticias de la Iglesia en Latinoamérica y el Caribe-

Boletín   del   Celam  - Edición 101 - 102

Boletín del Celam - Edición 101 - 102

NOTICELAM: Noticias actualizadas de la Iglesia en Latino.américa y el Caribe en la 101 edición del Boletín de Noticias del Celam.

Octubre 2015
Noticelam-  Boletín  nro. 100

Noticelam- Boletín nro. 100

Noticias de la Iglesia en Latinoamérica y el Caribe. Edición del 30 de octubre de 2015.