Boletín en tu e-mail

Info.
Uruguay santosapostolespalotinos@gmail.com Facebook: Santos Apóstoles Palotinos
Tel : (+598) 2487 1971 098011628
Dirección : Luis A.de Herrera 2882 esq. Emilio Raña - Montevideo-Uruguay
Inicio EVANGELIO DEL DOMINGO Evangelio del domingo 26 de setiembre, 2021

Evangelio del domingo 26 de setiembre, 2021

Marcos 9, 38-43. 45. 47-48

Juan dijo a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros».
Pero Jesús les dijo: «No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí. Y el que no está contra nosotros, está con nosotros.
Les aseguro que no quedará sin recompensa el que les dé de beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo.
Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar.
Si tu mano es para ti ocasión de pecado, córtala, porque más te vale entrar en la Vida manco, que ir con tus dos manos al infierno, al fuego inextinguible. Y si tu pie es para ti ocasión de pecado, córtalo, porque más te vale entrar lisiado en la Vida, que ser arrojado con tus dos pies al infierno.
Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo, porque más te vale entrar con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga».

Palabra del Señor

Queridas hermanas y queridos hermanos:

Este Evangelio tenemos que entenderlo en continuación con el del domingo pasado. Recordemos que los discípulos estaban preocupados en quiénes eran los más importantes. Ahora Juan le dice a Jesús que han visto a alguien expulsando demonios y que se lo impidieron porque no es de los nuestros.
Muchas veces nos puede asaltar la tentación de la exclusividad. Pensar que nuestra amistad con Jesús, nuestra pertenencia a la Iglesia, nos coloca en el lugar de dueños del bien, dueños del Reino de Dios.
San Vicente Pallotti nos recuerda que la universalidad de la Iglesia está referida no sólo a aquellos a quienes tenemos que llevar el mensaje de salvación, sino también a los que somos llamados a hacer presente la Buena Noticia de la salvación. Todo cristiano, está llamado a compartir la misión de Jesucristo. San Vicente nos recuerda que amar significa siempre buscar el bien del otro. El mayor bien es la Fe. Cuando anunciamos a Jesucristo y compartimos el don de la Fe, estamos amando verdaderamente a nuestros hermanos. La misión evangelizadora no es propiedad de un grupo exclusivo. Todo cristiano es discípulo misionero del Señor.
Es más, el bien existe también más allá de los límites visibles de la Iglesia. Y en donde se realiza el bien, el Reino de Dios se hace presente.
Nos corresponde como Iglesia dar razones de nuestro actuar, anunciar explícitamente a Jesucristo como el fundamento de nuestra vida. No nos corresponde hacernos dueños del Reino del amor que el Señor ha hecho y hace presente entre nosotros. Donde hay amor, está Dios.
El hacernos dueños de la misión evangelizadora, dueños de ministerios y carismas, dueños de lugares de servicio dentro de la Iglesia, le hace daño al Evangelio y a nosotros mismos. Seguimos el camino de Jesús cuando lo que hacemos es para servir y no para apropiarnos de lugares y espacios.
En la segunda parte del diálogo, Jesús insiste en el valor de la pertenencia al Reino sobre cualquier otro bien. Aquí necesitamos hacer dos aclaraciones: Cuando Jesús dice: Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar, está haciendo referencia a una de las formas de pena de muerte que existían en la antigüedad. De esta manera, haciendo una comparación, alude a la muerte interior que experimenta el que pone obstáculos (piedra de escándalo) en el camino de los demás hacia el bien. Perder el sentido del amor es experimentar una muerte interior, más dolorosa que la muerte de nuestro cuerpo.
Jesús, tampoco nos está pidiendo que amputemos nuestro cuerpo, sino que lo pongamos al servicio del bien. Todo sabemos que ningún miembro de nuestro cuerpo puede hacer el mal por sí mismo, ni la mano ni el ojo ni ningún otro miembro; el mal surge de la persona, de su conciencia, de su corazón. Lo que Jesús nos dice es que es más valioso, para nosotros, amar que centrar la vida en el cuidado de nuestro cuerpo. Cuidar el cuerpo es querido por Dios, Él no quiere ni la muerte ni la enfermedad. Lo que nos hace daño es hacer de nuestro cuidado el centro de nuestra vida y perder el camino del amor como el sentido último y realizante de nuestra existencia.
Este evangelio nos invita a alegrarnos cuando Jesús es anunciado y cuando vemos que el bien se hace presente en la humanidad aunque nosotros no seamos los autores de ese bien. Digamos como dijo Moisés y leemos en la primera lectura de este domingo (Nm 11, 16-17a.24-29): ¡Ojalá todos fueran profetas en el pueblo del Señor, porque él les infunde su espíritu!
Un bendecido domingo para todos,
P. Rodolfo Pedro Capalozza, SAC
Centro de Espiritualidad Palotina

Fecha :
24/09/2021
Tópicos :
Evangelio del domingo 26 de setiembre, 2021
Evangelio del domingo 17 de octubre, 2021

Evangelio del domingo 17 de octubre, 2021

Marcos 10, 35-45 Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron: «Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir». É...

Evangelio del domingo 10 de octubre, 2021

Evangelio del domingo 10 de octubre, 2021

Marcos 10, 17-27 Jesús se puso en camino. Un hombre corrió hacia Él y, arrodillándose, le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vi...

Evangelio del domingo 3 de octubre, 2021

Evangelio del domingo 3 de octubre, 2021

Marcos 10, 2-16 Se acercaron algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le plantearon esta cuestión: «¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer?» Él les...